Algo que no puedo entender en nosotros, los seres más inteligentes y racionales de la faz de la Tierra, es que nos importa casi un comino lo que creemos. Parecería que le ponemos mucha atención a temas tan sensibles como la “religión” o las creencias espirituales, pero en realidad la mayoría ha leído nada o poco acerca de sus fundamentos. Nos creemos fácilmente las noticias de la televisión, nos dejamos engañar por falsas enseñanzas que leemos y tomamos decisiones por suposiciones que la mayoría de veces son totalmente falsas. Imagínate la gente que se dio la gran vida vendiendo y gastando todo lo que tenía creyendo que el fin del mundo sería el pasado 21 de mayo.

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