Escribir tu vidaEstamos a prácticamente 3 días para terminar el primer mes de este año nuevo 2014. Ya una página de 12 está a punto de ser impresa en el árbol de tu vida.

¿Qué dice esa página que tiene por título Enero? Algo te puedo decir, vacía no está. Algo debes de tener y es por eso que hoy escribo estas líneas. Haz el ejercicio de leer las notas que tus decisiones han escrito en tu vida. Después de todo es tu vida y no la de otro.

¿Estás caminando viendo hacia el pasado? ¿estás recorriendo el 2014 pensando en los pasos que diste o no diste en 2013? Para avanzar irremediablemente debes de enfocarte en el presente y tener una visión de un futuro prometedor. Que el pasado solo sirva para recordarte de las decisiones que trajeron bienestar a tu vida; pero también para traer a memoria aquellos errores y no volverlos a repetir.

Anuncios

Feliz Año
Te deseo un feliz 2012

Por este rincón electrónico quiero manifestarte un agradecimiento muy grande por hacer posible Mi Porción Diaria. A lo largo de todo el 2011 hemos leído cerca de 173 mensajes y reflexiones que sin duda nos han hecho madurar y ver el mundo de una manera diferente.


Los latinos tenemos fama que tenemos memoria muy corta, significa que olvidamos muy rápido las cosas. Creo que no está mal el olvidar rápido las ofensas y no guardar rencor con nuestros amigos y familiares, es bueno olvidar los enojos y las palabras hirientes. Estoy seguro que no hay nada de malo en olvidar rápidamente aquello que nos impide crecer y desarrollarnos.

Hoy quiero hablar del otro lado de la moneda, cuando el olvidar rápido se convierte en algo dañino y contraproducente en nuestra propia vida. Hay una frase que la tengo muy presente que dice: “Pueblo que olvida historia, está condenado a repetirla”. Creo que esta frase para nuestro país El Salvador en particular es muy cierta. La mayoría de salvadoreños olvidamos muy rápido todos nuestros errores de país, solo pasan un par de años y los que hicieron de las suyas vuelven a tener puestos de confianza y honor. Parecería que se nos olvida muy pronto el sufrimiento, el llanto y la situación lamentable que pasamos al aceptar nuevamente esa fuente que nos hizo mucho daño y que no ha cambiado en nada.


No hay nada inigualable a la tradición culinaria de una nación. Si no entiendes de lo que hablo te daré un pequeño ejemplo, para un salvadoreño no es lo mismo comer una pizza que una pupusa. Las pupusas para los que somos de El Salvador es una experiencia inolvidable. Que yo recuerde nunca he escuchado que las pupusas le hayan aburrido a alguien, creo que siempre se tiene la gana de comer pupusas, siempre se queda bien con esa comida independientemente el nivel económico. Nuestros familiares en tierras extranjeras añoran con gran devoción volver a probar el verdadero sabor de las pupusas, hechas con ingredientes de El Salvador; esto ya que no es lo mismo una pupusa hecha con ingredientes extranjeros que con los originarios de nuestra tierra.