En una plática comúnmente cometemos errores como por ejemplo ser el protagonista de la conversación de principio a fin, no dejar hablar a la otra persona o peor aun interrumpirla y no permitirle que termine su idea.

Digamos que esos son errores de mal gusto pero hasta cierto punto “normales” sobretodo en nuestras culturas latinas, donde el que se queda callado pierde u otorga (todavía no entiendo por qué el silencio otorga, jajaja). Uno de los peores errores que podemos hacer cuando estamos en una plática con varias personas es demostrarle a una de ellas que se equivoca, sobretodo cuando ni siquiera nos ha pedido nuestra opinión.

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