Escribir tu vidaEstamos a prácticamente 3 días para terminar el primer mes de este año nuevo 2014. Ya una página de 12 está a punto de ser impresa en el árbol de tu vida.

¿Qué dice esa página que tiene por título Enero? Algo te puedo decir, vacía no está. Algo debes de tener y es por eso que hoy escribo estas líneas. Haz el ejercicio de leer las notas que tus decisiones han escrito en tu vida. Después de todo es tu vida y no la de otro.

¿Estás caminando viendo hacia el pasado? ¿estás recorriendo el 2014 pensando en los pasos que diste o no diste en 2013? Para avanzar irremediablemente debes de enfocarte en el presente y tener una visión de un futuro prometedor. Que el pasado solo sirva para recordarte de las decisiones que trajeron bienestar a tu vida; pero también para traer a memoria aquellos errores y no volverlos a repetir.

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Miles y miles de parejas se divorcian todos los años. En los últimos tiempos, millones de personas se dieron por vencidas y rompieron los lazos matrimoniales.

Es más, en algunos lugares hay más divorcios que matrimonios cada semana. Los hogares se están desintegrando. Las madres están abandonando la lucha y los padres están desertando.

Por cada hogar que se destruye por medio del divorcio y separación, hay niños que aprenderán lo que significa estar heridos y cómo odiar. Cada uno de estos chicos y chicas querrán vengarse de este mundo por esa realidad que les tocó vivir.

Es muy probable que esa razón por la cual, mientras tu lees esta reflexión, centenares de personas serán robadas, violadas, golpeadas y hasta asesinadas por los hijos de esta clase de hogares.

Creo que ahora he llamado tu atención acerca del por qué Dios está interesado en lo que respecta al matrimonio.

Algunos “iluminados mentales” han salido con una solución: si los matrimonios son tan complejos y confusos, ¿por qué no descartarlos? ¿por qué no simplemente botar todo eso del matrimonio? ¿por qué no viven los dos simplemente a manera de prueba, y si no logran entenderse, se separan, sin que queden vínculos ni responsabilidades?


Uno de los mayores padecimiento de este siglo es sin lugar a dudas la incomprensión. Ahora en día la vida es mucho más compleja que hace 20 años, y muchísimo más complicada que hace 100 años. Sin embargo los problemas, las situaciones raíces siguen siendo prácticamente las mismas, solo un poco más difíciles de superar.


¿Cuántos quisieran vivir nuevamente su infancia? Creo que la mayoría quisiera vivir nuevamente esos maravillosos años cuando eran unos pequeños críos, donde casi nada les preocupaba y no tenían tanta conciencia del mal o del bien. Pensaban que sus padres era superhéroes que nadie podía contra ellos. No tenían idea de lo que a mamá y a papá les costaba comprar todo lo necesario y no necesario para vivir. Lo único que importaba en tu vida era jugar y obtener buena nota en la escuela.


Es increíble la fascinación peyorativa que tenemos sobre el pasado, muchos no viven del presente sino del pasado, de sus glorias pasadas. Estaría bien ver hacia atrás, recordar algunos éxitos y luego ver hacia delante, hacia arriba ya inspirados y seguros que haremos todavía algo mejor. Lamentablemente la mayoría mira hacia atrás para hacerse daño casi irremediablemente.

Tanta tela que cortar en este tema del pasado que resulta muy difícil enfocarse en algo en particular. Hoy trataré de dejarte claro que el pasado debe ser quitado de tu vida, que no te es provechoso llorar tu vida pasada, los acontecimientos y hechos del pasado. Ahora es tiempo de volver la vista hacia arriba y extenderte hacia delante, mirando nuevos horizontes, nuevos retos, nuevas realidades.


¡Qué importante es tener buenas relaciones interpersonales! ¡Qué importante es llevarse bien con las personas y relacionarse de la mejor manera posible! Sin embargo es muy difícil que los seres humanos no tengamos “bajones” y momentos donde no quisiéramos que nadie existiera. Al hablar de personas hay de todos los colores y sabores, existen personas aburridas, tacañas, inteligentes, listas, persuasivas, acomplejadas, inestables, bromistas, serias, pícaras, mandonas, fluctuantes, inseguras, celosas y la lista pudiera continuar, y si a eso le agregamos que cada uno pudiera tener más de uno de estos factores, la situación se vuelve realmente difícil y complicada.