Los cristianos que no son cristianos


Creo que recibiré más de un comentario, mensaje o correo no tan agradable por esta reflexión. Créanme que no me empuja ni el rencor, irá, enojo, rencilla, o cualquier raíz de índole negativo, es más; escribo esta reflexión con mucha tristeza en mi corazón por olvidarnos de lo realmente importante: Nuestro Dios.

Es muy cierto que Dios a través del trabajo arduo en una iglesia nos bendice y nos llena de muchas satisfacciones; pero también te puedo decir, con mucha propiedad, que he sufrido los peores desplantes y he aguantado los más angustiosos golpes bajos en mi vida también en la iglesia. Con esto no quiero desilucionarte, ni mucho menos desmotivarte en tu búsqueda de Dios. Más bien deseo que recapacites y vuelvas a la senda antigua, que vuelvas a enamorarte de Dios y que añores nuevamente aquellos tiempos cuando tu relación con Dios empezó.

He visto por muchos años como las personas llegan a la iglesia, lleno de problemas, carencias, desilusiones, sufrimientos, enfermos y lleno de raspones por los golpes causados por una vida sin Cristo. He visto como Dios, de una manera milagrosa y fantástica, ha restaurado la vida de cada uno de ellos; pero también he visto como muchos de repente perdieron el camino, se nublaron y su entendimiento se volvió tenebroso y distorcionado.

Es increíble como nuestros países están llenos de iglesias, pero no porque la obra de Dios esté creciendo (aunque está creciendo); sino de muchos que no se sujetan a sus pastores, comienzan a revelarse, dividen las iglesias y luego forman una bajo el famoso y trillado cuento de que “sintieron en su corazón el llamado de Dios”. No quiero decir con esto que no existen los llamados genuinos de Dios, claro que los hay, y se dan cuando se forman las nuevas obras de CERO, sin destruir, ni debilitar, ni dividir congregaciones existentes, o en su defecto con el permiso total de su cobertura.

He sufrido al ver como las personas son engañadas por estos charlatanes del evangelio. He visto como estas personas son persuadidas y como al final, sus almas se pierden aborreciendo el evangelio al grado de no querer saber nada de una iglesia, ni de Dios.

Estoy harto de ver cristianos que no son cristianos, que solo andan buscando protagonismo y solventar sus antojos mezquinos, ya basta, volvamos a lo básico, a velar por las necesidades de las personas. Trabajemos por aquellos que no conocen a Cristo, dejemos de formar obras que tienen como base la rebeldía y la no sujeción. Velemos por las necesidades de nuestros hermanos, de lo contrario en el día venidero Dios nos pedirá cuenta.

Mateo 25 44 Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos? 45 Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis. 46 E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.

por Josué Manuel Guzmán
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