Tropezando dos veces con la misma piedra


Esta frase es muy común para todos nosotros. La ocupamos cuando nos vemos en la misma situación penosa dos o más veces, cuando cometemos el mismo error más de una vez en circunstancias similares, y el uso más famoso es cuando andamos en un noviazgo o relación con la misma persona después de sufrir un desenlace poco esperado.

Esa frase da a entender que no entendemos a la primera y muchas veces ni a la segunda, nos equivocamos una vez y nos volvemos a equivocar con lo mismo nuevamente. Creo que es parte de la naturaleza humana el cometer el mismo error una y otra vez, sin embargo esto no significa que es una buena práctica o algo saludable. Es una “maña” que se debe de quitar en nuestras vidas.

Al parecer esto no solo nos pasa a nosotros, sino también le pasó a los mismísimos discípulos de Jesús al darles de comer a los cuatro mil hombres sin contar las mujeres y los niños. Hacía algunos días que Jesús acababa de obrar un milagro de darle de comer a cinco mil hombres sin contar los niños y las mujeres con cinco panes y dos peces. Ahora se da otra ocasión en que Jesús decide darle de comer a la gente y no tienen nada más que siete panes y unos pocos pececillos. La reacción de los discípulos fue de extrañeza al oír a Jesús decir que pensaba darle de comer a tal multitud nuevamente. Y aquí viene la pregunta ¿por qué los discípulos se extrañaron? esto ya lo habían vivido en el pasado y sabían del poder y los milagros de Jesús.

Similar nos pasa a nosotros, rápido se nos olvida las grandezas de Dios en la vida y volvemos a dudar de su gran poder una y otra vez. Es un tema que cada uno de nosotros debe reflexionar ya que sucede muy a menudo, pero lo que debemos de tener claro es que Dios siempre dará de comer a la multitud. Dios siempre obrará en tu vida.

Mateo 15: 33 Entonces sus discípulos le dijeron: ¿De dónde tenemos nosotros tantos panes en el desierto, para saciar a una multitud tan grande? 

por Josué Manuel Guzmán
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