Todo me es lícito pero no todo me conviene


Creo que todos y cada uno de nosotros hemos escuchado la frase “Yo hago lo que se me ronca la gana” al dar a entender que la persona es libre de hacer lo que ella quiera, cuando quiera y como quiera. Si bien es cierto hay leyes, pero cada uno toma la decisión de respetarlas o no, por lo tanto al final viene siendo casi lo mismo, que la gente hace lo que se le venga en gana hacer.

Por este comportamiento poco inteligente es que estamos como estamos. Porque a la niña se le ronco acostarse con todos los novios, ahora vive una no valoración personal, todos sus novios jugaron con ella, satisficieron sus necesidades pero al final ninguno se quedó con ella. El joven tomó la decisión de huir de la realidad con drogas y no enfrentarla con esfuerzo, paciencia, trabajo y estudio; ahora es un tipo que delinque y que no tardará mucho en pisar las cárceles. Porque el esposo tomó la decisión de ser infiel a su esposa, hoy tiene SIDA y vive un remordimiento tan grande que por culpa de él su esposa fue infectada y también el su hijo que viene en camino.

Dios nos dio una gran libertad de hacer casi todo lo que queramos, es más la Biblia nos dice que todo me es permitido hacer, pero en contrabalanza nos dice que no todo nos conviene. La mayoría hemos entendido un tanto mal este versículo (si es que lo que hemos leído alguna vez en la vida), ya que con nuestro hechos demostramos que lo que no nos conviene es Dios, es congregarse en una iglesia y ser fiel, es ser obediente a la Palabra de Dios. La gente ha tomado la decisión que lo que le conviene es andar de borracho, afeminado, idólatra, fornicario, adultero, ladrón, chismoso, vicioso, avaro, maldiciente y estafador.

Creo que el portarse mal e ir en contra de Dios no es nuevo, ¿por qué no aprendemos de experiencias pasadas? ¿Por qué no aprendemos de la experiencia de nuestro papá, de nuestra mamá, de nuestro hermano mayor o de nuestra vecina? ¿Por qué es necesario comprobar que no nos conviene tal o cual conducta al tener una vivencia personal?

Ten cuidado en lo que haces, recuerda que te es lícito hacerlo pero eso no significa que conviene a tu vida. Piénsalo.

1 Corintios 6. 12 Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna.

Por Josué Guzmán
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