Nunca Digas “No Tengo Tiempo”


Las excusas son el primer argumento cuando no se ha cumplido con algo: El “tráfico estaba lento”, “tuve un compromiso”, “no me recuerdo haber acordado esto” y el famoso “No me quedó tiempo”. En lo personal una persona nunca debe poner excusas para hacer el trabajo, siempre hay maneras de salir a tiempo, siempre hay maneras de salir solvente de la situación, pero eso sí, requiere de mucho esfuerzo, requiere de hacer actividades diferentes para obtener resultados diferentes.

Antes de decirle a una persona “No tengo tiempo” reflexiona de corazón si es cierto. ¿En verdad ocupaste tu tiempo eficientemente? ¿Cuánto tiempo le dedicas al “esclaberry” al día? (a propósito quiero uno, jajaja), ¿cuánto tiempo ves televisión en el día? ¿Cuánto tiempo pasas sin hacer algo productivo en la empresa y más bien lo ocupas para fomentar tus relaciones humanas entre tus compañeros? ¿Verdad que si nos ponemos estrictos en determinar qué tan eficientes somos en el uso del tiempo, nos daremos cuenta que con un poquito más de orden y pasión lo podríamos lograr?

¿Orden y pasión? Sobre la palabra que quiero profundizar es PASION. ¡Qué tan necesaria es la pasión en lo que haces y emprendes! Si le pones pasión a todo lo que haces, le pondrás ese valor agregado de esfuerzo y dedicación. No te cansarás, lejos de eso, tus resultados te darán ánimos y fuerzas, no verás el reloj o lo cansado que tu cuerpo está, no te darás cuenta que se te olvidó comer, no te darás cuenta ni siquiera que te empezó la gripe, ignorarás las interrupciones y te llenarás de esa fuerza capaz de lograr grandes hechos en tu vida.

¿Qué esperas? Échale ganas a lo que haces, tú lo puedes hacer mejor. Dejemos de perder el tiempo en actividades que no dejarán ningún valor ni desarrollo. Suda la camiseta, esfuérzate, no mires lo difícil que es, sino más bien lo satisfactorio que será llegar a la meta.

Un gran ejemplo de coraje y pasión lo podemos ver de Pablo cuando este fue apedreado en Listra (te dejo la cita bíblica al final). Me dejó con la boca abierta, apedreado, casi muerto, se levanta, vuelve a la ciudad a predicar y el día siguiente sale a predicar a otra. Eso es tener pasión por su trabajo, es decir: “estoy listo, tengo tiempo, quiero hacer el trabajo”.

Hechos 14. 19 Entonces vinieron unos judíos de Antioquía y de Iconio, que persuadieron a la multitud, y habiendo apedreado a Pablo, le arrastraron fuera de la ciudad, pensando que estaba muerto. 20 Pero rodeándole los discípulos, se levantó y entró en la ciudad; y al día siguiente salió con Bernabé para Derbe. 21 Y después de anunciar el evangelio a aquella ciudad y de hacer muchos discípulos, volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía, 22 confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.

por Josué Manuel Guzmán

josueguzman.wordpress.com

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